Los próximos domingos 11 y 18 de mayo, en la Eucaristía de las 12, 18 niños de nuestra comunidad celebrarán su Primera Comunión.
Hace pocos días celebrábamos el Sacramento de la Reconciliación y una niña, miembro del grupo, no dejaba de repetir: “Estoy muy emocionada”. Es así, como estamos y nos sentimos todos: La fiesta de la Primera Comunión es una gran fiesta para todos, para la comunidad cristiana, para los catequistas y para los niños y sus familias…Iniciamos una forma nueva de situarnos en la comunidad y el hecho de comulgar en la Misa nos reconoce como adultos, parte de un todo.
Que este Primera Comunión sea el inicio de muchas comuniones y que nunca dejemos de sentir esa emoción y esa cosa especial de que nos queremos encontrar con Jesús siempre, sintiéndolo como Alguien que nos quiere y a quien amamos de verdad: «Ustedes me han sido dados por mi Padre, están en mis manos y nadie podrá arrebatármelos…»
Que el largo camino recorrido nos mantenga en la decisión de seguir caminando. Ser cristianos es hacer un viaje hacia el futuro, sabiendo que no vamos solos y que el avituallamiento está asegurado: Cada domingo, al menos, nos encontraremos en la Eucaristía, Viático, Pan para el camino.

