El Cristo de la Humildad y Paciencia

Esta tarde del lunes santo, como es tradicional en nuestra parroquia, tendremos una Eucaristía Solemne en honor del Santo Cristo de la Humildad y Paciencia, a las 7 de la tarde.

Su icono cargado de historia y evocación es la imagen más antigua que actualmente existe en la parroquia y la más antigua de cuantas procesionan en la ciudad de Las Palmas.

Antiguamente se encontraba en el templo de la Virgen de los Remedios, a la altura de la actual calle de San Pedro que fue uno de los pocos edificios eclesiásticos no incendiado y destruido por las tropas de Van der Does.

La escultura por su mucha antigüedad estaba ya muy deteriorada a principios del siglo XIX y se le encargó al escultor Luján Pérez otra efigie. Pero éste aceptó el encargo parcialmente: talló el cuerpo, manos y pies, pero respetó el rostro que se negó a “hacer de nuevo por hallarlo venerable y expresivo”.

Como curiosidad es la única imagen de Cristo que procesiona, bajo palio ,junto a la imagen de San Pedro penitente, en un bello trono de plata, cuidado y embellecido a través del tiempo bajo el patronazgo de la familia Díaz de Aguilar.

Contemplar esta imagen de Cristo, humilde y paciente, es contemplar un mundo al revés.

Con los ojos bajos, las manos atadas y el rostro cruzado en su mejilla derecha por la huella del manotazo de un soldado de Pilatos…Es la imagen de la misma impotencia y, al mismo tiempo, de la dignidad humana.

La imagen de Cristo, con la mirada hacia dentro, barre la geografía de todas las humillaciones y violencias del mundo. Y es capaz de cruzarse con la mirada de la traición, como lo hizo con Pedro y convertirla en llanto, en retorno al futuro de lo mejor de nosotros.

¡Que tu mirada, Señor de la paciencia, nos envuelva y nos revista de compasión!

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