Al paso, marcado por el Jubileo 2025, «Peregrinos de esperanza»

1. ¿Qué es un Jubileo?

El Jubileo es una oportunidad para restablecer la Alianza y la nivelación social, a nivel personal y a nivel comunitario. Es una ocasión para viajar hacia nuestro interior, hacia los demás y encontramos con Aquel que está en el origen de todo lo que tiene vida, es vida y sanador de vida. Es, de alguna forma, una vuelta a los orígenes, al inicio. Es una llamada a “nacer de nuevo”.

2.- ¿Qué significa en la Biblia “el Jubileo”? ¿Cuál es el alfabeto para expresar y significar esta marcha comunitaria y personal hacia Dios, hacia dentro de nosotros y hacia los demás?

El término “jubileo” deriva de la palabra hebrea “Yobel”, que remite al cuerno de carnero con el que los hebreos, haciéndolo sonar, indicaban el comienzo de este tiempo especial. Aún hoy, al atardecer de los viernes en Jerusalén, amplificado por la técnica, suena el sonido de este cuerno para indicar a los ciudadanos judíos que comienza el Shabat.

Originariamente, tal como leemos en el libro del Levítico (25, 8-13), era un tiempo para restablecer las relaciones adecuadas con las personas, “perdonando las deudas, devolviendo las tierras a sus primeros propietarios y devolviendo la libertad a los esclavos”. Esto, que posiblemente, nunca se llevó a cabo tal y como se nos presenta, tenía lugar de forma recurrente cada 50 años, (el año extra que se vivía cada siete semanas de años) y la Biblia presenta como una utopía hacia la que caminar permanentemente.

3.- ¿Cuándo comenzó el jubileo cristiano?

En el Evangelio, Jesús no habla expresamente de un jubileo cristiano; aunque en el Evangelio de Lucas, en su discurso programático en la sinagoga de Nazaret se alude “a un año de gracia del Señor”, abierto para siempre (Luc, 6), el Evangelio no alude específicamente a esta fiesta.

Fue el Papa Bonifacio VIII el que proclamó el primer jubileo cristiano en el año 1.300 como una oportunidad para todos aquellos, que peregrinaban a Roma a visitar las tumbas de los apóstoles Pedro y Pablo, de condonar sus culpas y hacerse acreedores de la indulgencia universal.

4.- ¿Cada cuánto tiempo se celebra un jubileo cristiano?

La cadencia de los años jubilares o “santos” ha cambiado en relación a los primeros momentos y, de los cincuenta años según el Levítico, se pasó a la celebración centenaria en un principio, luego cada cincuenta años y actualmente a los 25. Además de estos años con un ritmo estable y fijo, los papas pueden convocar, de forma extraordinaria, otros “años santos,” como así han hecho algunos de los últimos Papas; entre otros, Pio XI en 1933 recordando el “aniversario de la Redención” o el Papa Francisco, proclamando en el 2015 el “Año de la Misericordia”.

5.- ¿Qué significa la Puerta Santa?

Uno de los signos más llamativo del inicio y del ritual del Año Santo es abrir y atravesar la Puerta Santa, que se convierte en una metáfora visual de ese tránsito interior y personal que hemos de realizar en nuestra vida, a la búsqueda de Dios y a la búsqueda de lo más auténtico de nosotros. Este gesto, unido evidentemente a la conversión personal, celebrada en el sacramento de la Penitencia y en la Eucaristía, junto a la oración por el Papa y por toda la Iglesia, completa un ritual, que se convierte en signo y sacramento de una opción, que nos habla de ruptura con un pasado a recrear, un futuro a estrenar y una peregrinación permanente, “en caravana” como los magos, como condición de vida.

6.- “Peregrinos de esperanza…”

Este es el lema de este año jubilar 2025. Evidentemente, hablamos de algo que está al alcance de todos, porque necesariamente no tenemos que peregrinar hasta Roma, porque en cada diócesis, el obispo correspondiente puede ofrecer lugares y puertas santas para realizar estos ritos en cada iglesia local.

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