» Acuérdate Señor, de tu Iglesia, extendida por toda la tierra y reunida aquí en el DOMINGO, día en que Cristo ha vencido a la muerte y nos ha hecho partícipes de su vida inmortal» (Plegaria Eucarística )
«Es justo bendecirte, Padre…porque nos has convocado en tu casa en este DOMINGO. Hoy, tu familia reunida en la escucha de tu palabra y en el pan de vida único y partido, celebra el memorial del Señor resucitado, mientras espera el DOMINGO sin ocaso en el que la humanidad entera entrará en tu descanso…(Prefacio X dominical del Tiempo Ordinario).
Es clave en nuestra vida de creyentes descubrir la centralidad del domingo, un día típicamente cristiano: «Sin el domingo no podemos permanecer» (Sine domenica non possumus), afirmaban los mártires de Abitene (S. III). El Domingo, es la fiesta primordial de los cristianos y el Vaticano II lo ha subrayado de forma rotunda. Al domingo, los últimos Papas y las conferencias episcopales de muchos países han dedicado hermosas y profundas reflexiones…Algo inédito hasta el momento.

