Sínodo sobre la Amazonía

En el Vaticano se desarrolla el sínodo sobre la Amazonía, ese pulmón del mundo que se degrada por momentos y donde la ideología del beneficio sólo ve un campo de recursos egoístas, a costa de un mundo más habitable y de los hombres y mujeres que pueblan ese pulmón del mundo en lucha permanente con los especuladores y los que les roban su identidad.

El mensaje del Santo Padre al inicio del camino sinodal ha sido claro: la Iglesia debe ser voz profética que impulse a todos a caminar juntos trabajando fraternalmente para que el cuidado de la Casa Común sea una realidad que beneficie a todos los pueblos.

El verdadero inicio del Sínodo Amazónico tuvo lugar el 4 de octubre, día de San Francisco de Asís, en los jardines del Vaticano con la plantación de ese árbol que realizó el Papa con un grupo de indígenas. Es precisamente en esa reverencia a la tierra fértil, en los gestos tradicionales de las comunidades indígenas, donde nace el deseo de «caminar juntos», como repitió Francisco en la homilía de la Misa celebrada en la Basílica de San Pedro. Todas estas palabras se centran en el fuego del Espíritu, un «fuego de amor que ilumina, calienta y da vida, no fuego que quema y devora«.

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