Santo Niño Jesús Enfermero

Una devoción que nos conecta con la historia de nuestra comunidad. En el solar donde se asienta la iglesia en la que nos reunimos como comunidad, la huella franciscana está presente en todas sus vertientes. Aquí se concentraban las tres órdenes religiosas que San Francisco y Santa Clara generaron para la Iglesia y el mundo: la de los frailes menores (1ª orden), la de las damas pobres o clarisas (2ª orden) y la de los laicos franciscanos (3ª orden).

En estos momentos sólo queda en pie la iglesia conventual de la primera orden, convertida a partir de 1840 en parroquia. Pero en ella permanecen las huellas de la vida y del fervor de otros tiempos, de los que somos beneficiarios: imágenes, lienzos, devociones, edificios…Entre esa herencia piadosa, sobresale la devoción al Santo Niño Jesús Enfermero. Un icono milagroso que, en su tiempo, atrajo multitudes en la ciudad y hoy sigue venerándose en nuestra comunidad.

“Pasó por el mundo curando toda dolencia”. Esta imagen del Niño, que el próximo domingo – siempre lo evocamos el siguiente domingo al Bautismo del Señor – celebraremos, de forma especial, en la Eucaristía de las 19 horas.

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