San Juan Bautista

Celebramos el nacimiento de San Juan Bautista. El único santo, si exceptuamos a la Virgen María y, evidentemente a Cristo, del que celebramos su nacimiento.

Un niño hijo del milagro. Nace como alegre transgresión y viene al mundo como vértice de todas las natividades del mundo: todo niño es profecía, portador de una palabra de Dios única, pronunciada de una vez para siempre.

Querían llamar al niño con el nombre de su padre Zacarías, pero los hijos no son de sus padres no pertenecen a la familia, sino a sí mismos, a su vocación, a la humanidad, no al pasado sino al futuro.
Y es su madre, Isabel, una laica, la que toma la palabra. El sacerdote Zacarías, calla enmudecido. Isabel sin embargo ha sabido escuchar la Palabra y ahora tiene el derecho de hablar, una verdadera revolución: Se llamará Juan que significa “regalo, don de Dios”, Y éste es el nombre de cada niño. Todo niño es un “regalo perfecto”.

Hacían señas a su padre para que dijera cómo quería que se llamara…y el padre escribe: “Juan”. Y su lengua se desata y su garganta se llena de palabras y bendice a Dios. Tanto Isabel como Zacarías presienten que aquel niño pertenece a una historia que les trasciende y trasciende a aquel niño… “¿Qué será de este niño?…y bendicen a Dios. “Ben- decir” es vivir la vida como un don.

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