Las heridas del amor

Para hacerse reconocer el Resucitado elige los signos de la crucifixión: las heridas de los clavos y la llaga del costado. La Resurrección no hace olvidar la Cruz, la transfigura. Las huellas de la crucifixión son aún visibles, porque justamente demuestran la identidad del Resucitado y, al mismo tiempo el camino que todo discípulo debe recorrer para encontrarse con El.
Las heridas del Resucitado son el alfabeto del Amor.

Escrito por