Fratelli tutti

 

Sobre el altar, delante de la tumba del pobre de Asís, San Francisco, el Papa ha firmado, el pasado sábado, su encíclica “ Fratelli tutti”, décima segunda encíclica social de los últimos Pontífices. La encíclica es un manifiesto para nuestro tiempo con la finalidad de “hacer renacer una aspiración mundial a la fraternidad”.

La nueva carta encíclica del Papa está dirigida a “todos los hermanos y hermanas”, “a toda persona de buena voluntad, más allá de cualquier convicción religiosa” y “quiere ser un espacio de reflexión sobre la fraternidad universal a la búsqueda de un futuro modelado por la interdependencia y por la corresponsabilidad de la entera familia humana”.

“Es una llamada a actuar conjuntamente para curar las heridas del consumismo, del individualismo radical y la auto-protección egoísta”.

La fuente de inspiración de esta nueva página de la doctrina social de la Iglesia viene, una vez más, del Santo de la fraternidad, el Pobre de Asís, «que – afirma el Papa – me inspiró a escribir la encíclica “Laudato si”, y nuevamente me motiva a dedicar esta nueva encíclica a la fraternidad y a la amistad social».

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