Francisco de Asís, nuestro patrono

En el año 1840, se inició, por primera vez, la andadura de nuestra parroquia. Llevaba el título de Nuestra Señora de los Remedios y San Francisco de Asís. La iniciativa tuvo una vida corta, sólo tres años. De nuevo y definitivamente se refundó la parroquia en 1840 bajo el título exclusivo de Parroquia de San Francisco de Asís. A partir de entonces se convirtió en la comunidad parroquial emblemática de Triana. Hasta hoy.

Bajo la protección de San Francisco de Asís seguimos haciendo camino, aquí y ahora. San Francisco es un testigo especial del Evangelio de Cristo y un modelo e intercesor atrayente y actual que sigue dándonos razones para vivir:

“La opción de un solo hombre puede cambiar el mundo”, este mensaje de Francisco sigue siendo actual. La sociedad de masas nos trata de convencer que sólo los grandes números pueden incidir en la realidad, pero la historia de este hombre, testigo del Evangelio, nos dice que cualquier gesto, por pequeño que sea cuenta para la construcción del Reino de Dios.

Francisco nació en Asís en el año 1182 y vivió una juventud alegre y distendida, como correspondía a un hijo de una familia rica e influyente de la nueva burguesía. En el año 1203 cayó prisionero de guerra y enfermó. Ahí empezó su camino de conversión hacia la pobreza y los pobres, marcada simbólicamente en el año 1205 con la llamada que siente durante una visión ante el Crucifijo de San Dámaso a “reparar la Iglesia”.

A partir de ese momento se dedica a la predicación y con su palabra y su vida, comienza a atraer a una multitud de seguidores, de la cual nacerá la numerosa familia franciscana.

Murió en la noche del 3 al 4 de octubre del año 1226.

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