Cristo es nuestra Pascua

En el centro de estos días santos que iniciamos hoy (El Santo Triduo Pascual) el Misterio Pascual es la fuente y la raíz de la fe y de la Iglesia. Los orígenes, el desarrollo y la teología de esta celebración anual de la Pascua marcan toda la liturgia de la Iglesia.

La historia de los orígenes de esta celebración cristiana es compleja: la liturgia nos conduce, como en una peregrinación, a los orígenes, a aquel momento en el que todo el contenido de este triduo era celebrado en un solo momento, embrión y raíz del gran árbol que será, primero el Triduo Pascual, y luego todo el Año Litúrgico. Esa unidad primitiva del Misterio Pascual podría ser expresada en estas dos afirmaciones:” Cristo es nuestra Pascua” o “El Misterio de la Pascua es Cristo”. Por tanto, la Pascua no es una celebración, no es sólo un acontecimiento, es, ante todo y sobre todo, una persona viva.

Con esta persona, Cristo, nos encontramos a través de su celebración ritual: la nueva Cena de la nueva Pascua en la Eucaristía del Jueves Santo. Su muerte en la Cruz, interpretada por Juan, como la inmolación del verdadero cordero pascual, en la liturgia del Viernes Santo. Y la gloriosa Resurrección, verdadero y extraordinario tránsito de la muerte a la vida, verdadero éxodo de Cristo hacia el Padre, que celebramos en la Vigilia Pascual.

Escrito por