Corregir al que yerra

Es una obra de misericordia que realizamos a menudo sin que se note en absoluto la misericordia por parte alguna. El Papa Francisco en una de sus homilías en Santa Marta, hace algún tiempo, afirmaba algo que nos, seguramente, nos viene bien a todos reflexionar. Decía: “No se puede corregir a una persona sin amor y sin caridad. No se puede hacer una intervención quirúrgica sin anestesia: no se puede, porque el enfermo moriría de dolor. La caridad es como una anestesia que ayuda a recibir la medicina y aceptar la corrección. Tomarlo aparte, con humildad, con amor y hablarle.


“Si debes corregir un pequeño defecto en el otro…piensa en que tú tienes defectos más grandes!: la corrección fraterna es un acto para curar el cuerpo de la Iglesia. Hay allí un agujero, en el cuerpo de la Iglesia, y hay que curalo. Como la madre o la abuela, cuando corrigen, lo hacen con delicadeza, así se debe realizar también la corrección fraterna. Si no eres capaz de hacerlo con amor, con caridad, en la verdad y con humildad, harás una ofensa al otro, destruirás el corazón de la otra persona, tu harás un chismorreo más, que hiere y te convertirás en un ciego hipócrita, como dice Jesús: “Hipócrita, quítate primero la viga de tu ojo…” Hipócrita! Reconoce que tú eres más pecador que el otro, pero que debes ayudar como hermano a corregir al otro.”


“Un signo que nos puede ayudar en todo esto – observa el Papa – es el hecho de sentir cierto placer cuando uno observa que hay algo que no marcha y piensa que debe corregirlo: es necesario estar atentos porque eso no es del Señor: En el Señor siempre encontramos la cruz, la dificultad de hacer algo bueno; lo que viene del Señor siempre está marcado por el amor, por la humildad. No nos convirtamos en jueces de los demás. Los cristianos tenemos la tentación frecuente de actuar como los doctores de la ley: situarnos fuera del pecado y de la gracia, como si nosotros fuéramos ángeles…No! Es lo que dice San Pablo: No sea que después de haber predicado a otros, yo sea descalificado!”

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