Corpus, ¿Qué significa? ¿Qué se celebra?

La fiesta de Corpus es, posiblemente, una de las solemnidades más sentidas a nivel popular. Tanto por su significado, que va unido a la presencia real de Cristo en la Eucaristía, cuanto por el estilo de la celebración. Prácticamente se celebra en todo el mundo y, en todo el mundo, las procesiones se convierten en la representación visual de Jesús que recorre las calles del hombre.

En nuestras islas, en algunos pueblos y ciudades, las alfombras y ornamentaciones de las calles son un verdadero patrimonio cultural a proteger y a apoyar .

La historia de los orígenes de esta fiesta se remonta al siglo XIII, en Bégica y, más en concreto, en Lieja, estos día de triste actualidad por uno de los últimos atentados. La iniciativa de una religiosa, la beata Juliana de Retine, asumida por el obispo de la diócesis, hizo posible celebrar el Sacramento del cuerpo y sangre del Señor, fuera del tiempo pascual. La fiesta se fijó en el año 1246 a celebrar el jueves después de la Santísima Trinidad.

La extensión de la fiesta a toda la Iglesia la realizó el Papa Urbano IV el 11 de agosto del año 1264. El Papa encargó al teólogo dominico Santo Tomás de Aquino componer el oficio de la solemnidad y de la Misa del día. En aquel entonces Santo Tomás enseñaba teología en el Studium (Universidad de la época) en Orvieto, junto al convento de Santo Domingo de la ciudad. La Tradición se hace eco de una frase que el Cristo, ante el que oraba Santo Tomás, por la profundidad y plenitud teológica de lo compuesto por el Santo, le dijo: “Bien has escrito de mí, Tomás”. El himno principal, más conocido, es el “Pange lingua”, pensado y escrito por Santo Tomás.

En muchos países, también en España, la celebración ha sido trasladada al domingo siguiente a la Tinidad, aunque en muchas iglesias locales, como en algunas diócesis españolas, la fecha permanece inalterable, el jueves, a pesar del cambio general del calendario. También en Roma, a partir del pasado año se trasladó al domingo. Este año, Francisco, presidirá la procesión del Corpus en Ostia, subrayando, una vez más, la centralidad de las periferias, físicas y existenciales, en su pontificado.

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