¡Aleluya!

“¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo?” Esto es comulgar con el Resucitado: buscar la vida, no la muerte. Poner vida donde, desgraciadamente muchos, ponen desolación, terror, exclusión… Significa decir “no” a todo aquello que mortifica…produce muerte…soledad. Comulgar con el Resucitado significa romper con todo lo que divide y separa, significa crear siempre puentes que nos acerquen, alimentar actitudes, formas de ser, que nos ayuden a sumar, a crecer, en lo bueno, que también existe, nunca a restar.

“Sabemos ya lo que anuncia esta columna de fuego, ardiendo en llama viva para la gloria de Dios. Y, aunque distribuye su luz no mengua al repartirla” (Pregón)

Sólo creceremos, viviremos, seremos felices, si repartimos, si nos damos, si nos desparramamos como esta llama, si nos entregamos como tantas madres, como tantos misioneros, como tantos hombres y mujeres que viven su vida como un permanente servicio al otro. Como ese gendarme francés que tanto honran en estos días en Francia y en el corazón de todos los hombres de buena voluntad que se ofreció como rehén en lugar de otra víctima y lo mataron. Es el amor lo que nos hace grandes y es el servicio desinteresado a los demás, el que borra nuestros errores.

Jesucristo, vive en todos cuantos aportan esperanza y futuro. El, porque se dio, porque se derramó, porque entendió su vida como una donación total, fue levantado por el Padre; El le dio un nombre sobre todo nombre y le convirtió en Señor. ¡Aleluya!.

Escrito por