Todo primero de Mayo es un mensaje que se vive, se descubre y se descifra en el marco de cada presente, en sus contradicciones, en sus dolores y en sus expectativas.

Después de años durísimos y, cuando comenzábamos a remontar el vuelo, henos aquí en menos de una docena de semanas, hundidos en el más oscuro futuro que podríamos imaginar: La pandemia que nos asola, no sólo se lleva vidas, sino también posibilidades, recursos, puestos de trabajo y esperanzas.

Nos costará sudor y lágrimas. Terminará cuando haya trabajo para todos, en primer lugar para los jóvenes. El verdadero indicador de que ha amanecido ese nuevo día será precisamente ese. Cuando un país no logra trabajo para todos y, en especial para los jóvenes, que son su parte mejor y más creativa, se producen dos daños graves: pierde su energía más potente y condena a sus generaciones, tanto presentes como futuras, a no florecer.

La amenaza que se cierne sobre los más débiles y sobre la economía global es real y, por ello, es necesario y urgente, redistribuir los recursos y establecer la justicia social. Luego o mejor, al mismo tiempo, lanzarnos a lo que está por delante.

La fiesta del primero de Mayo debe recordarnos que sin trabajo no sabremos hablar bien entre nosotros. El trabajo es el verbo de la gramática social, aquello que cohesiona y da sentido a nuestras relaciones.

Desde este contexto es importante innovar en la educación y en la visión de futuro que ha de llevar al sistema educativo a un nivel que supere la simple competitividad.

No unimos al Papa Francisco y hacemos nuestra su propuesta concreta, en estos tiempos de pandemia: Un salario universal mínimo para los trabajadores más humildes y sin derechos.

El Papa lo expresaba así:

Los males que aquejan a todos, a ustedes – los más desprovistos de seguridad – los golpean doblemente. A ustedes los vendedores ambulantes, los recicladores, los feriantes, los pequeños agricultores, los constructores, los costureros, los que realizan distintas tareas de cuidado”.., y que no tienen un salario estable para resistir en este momento”.

 

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