Ternura

Es una imagen. Pero me ha atrapado en ese pañal desplegado para acoger al que va a nacer. Sólo ella, como madre, es capaz de tanta ternura y tanta “profesionalidad” al mismo tiempo. Tanta ternura sólo puede nacer de la oración y de la adoración.

Al contemplar este gesto, me vienen a la memoria las palabras del papa Francisco: «Somos agentes de “acogida”…pero ¿ lo hacemos con ternura? Demasiadas veces los cristianos nos olvidamos de esta dimensión y, cuando no hay ternura nos «travestimos» de demasiada seriedad, de acidez. Es necesario practicar la caridad sin “travestirla». Cuando practicamos la caridad sin ternura, sin amor, es como si a las obras de caridad le arrojáramos un vaso de vinagre.

No, la caridad no es ácida. La caridad es alegre». María es un bello ejemplo y esta imagen un hermoso recordatorio.

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