Rollos de primavera

Ha llegado la primavera y nos coge con la chaqueta puesta. Aunque en todos los calendarios entró oficialmente el pasado jueves, ya hace tiempo que había llegado a las áreas comerciales de medio mundo. También, aunque con dudoso diagnóstico, había llegado a las plazas de Túnez o el Cairo y, por supuesto, ya se había instalado a lo largo de todo el año en el Vaticano. Así, al menos, lo han captado los medios informativos y, desde el Times a Vanity Fair, han declarado al Papa Francisco el hombre de 2013 y la revista Rolling Stones le ha llevado a su portada como si se tratara de una estrella del rock. Esto por hablar sólo de revistas influyentes, conocidas y de amplia difusión a nivel global, porque lo mismo sucede por estos lares, donde un día sí y otro también, sus palabras y sus gestos encuentran eco mucho más allá de los límites de la Iglesia católica. Muy pocas veces un nuevo actor en el escenario mundial ha captado tanta atención en menos tiempo.
Claro que no siempre es primavera en todas partes. Y si las amapolas o los pajicos cubren nuestras laderas en abril, en la otra parte del mundo la naturaleza hiberna y desova. Por eso, no es raro detectar en esta aldea global, la vida y la muerte creciendo y enfrentándose al mismo tiempo, el invierno y la primavera. Y mientras unos se agarran al más diminuto asidero, llámese brotes verdes, nuevo estilo o pastoral del acercamiento, hombres y mujeres jóvenes siguen trepando en busca de tiempo por peldaños de cuchillas o familias enteras hacen encaje de bolillos para sobrevivir.
Sin embargo con el Papa Francisco se ha llegado casi a un resultado a la búlgara. Es un hombre que atrae, interpela a una audiencia amplia, global, ecuménica. Ha llegado desde el fin del mundo y si no ha cambiado la letra de la partitura, la música empieza a sonar diferente. Aunque pienso que en el año que ha pasado también se han introducido variaciones en la gramática. Y no hablo sólo de cambios en el IOR o en el enfoque de muchos temas morales, sino en los mismo gestos con los que se expresa y habla…pues cuando besa el rostro de un hombre desfigurado o lava los pies de una musulmana se evidencia una cara del poder que hace torcer la mirada a muchos, no sólo civiles, que viven de ese poder, porque les devuelve una réplica que les interpela y les deja en cueros. Y esto no es sólo música.
Esta primavera, sin embargo, no deja de tener sus turbulencias. Y, lo curioso, es que mientras la conexión entre el Papa y el pueblo parece vivir una continuada luna de miel, las nubes se acumulan en algunos sectores del episcopado y del clero y, según algunos analistas, son peores que las que ha soportado cualquier otro Papa, porque éstas son más fuertes y provienen del interior. “Algunas se han manifestado públicamente, otras han sido susurradas y otras no han sido manifestadas y se caracterizan por el silencio y la distancia” en opinión de A. Riccardi, historiador, periodista y fundador de la comunidad cristiana de Sant’ Egidio, que ha entrevistado varias veces al Papa Francisco. Algunas de las críticas más duras llegan desde blogs del llamado mundo tradicionalista, pero también de los círculos mediático-intelectuales, como en el caso de los artículos publicados por el periódico “Il Foglio”. Y lo más paradójico es que esas resistencias las alimentan los que durante años subrayaron la importancia de la autoridad y la obediencia al Papa.
A pesar de todo, la primavera continúa y el estado de gracia se mantiene, porque el fenómeno Francisco no es un simple hecho mediático más, ni un producto de marketing, sino que va mucho más allá. No se trata sólo de cambiar la percepción que se tiene de la Institución eclesial – para ello bastaría una buena campaña publicitaria – sino a la misma Institución. Y esto es una buena noticia, porque si algunos ponen los pies contra la pared, es porque realmente algo está cambiando.
Una de las cosas buenas del Papa Francisco es que desde el principio dijo lo que piensa y ha indicado con claridad meridiana las cuestiones que requieren mayor atención en la Iglesia y los puntos sobre los que se debe trabajar y cambiar. Y esto es clave para que todos intenten ponerse en hora. Sintonizar con la Evangelii Gaudium es prioritario y no tanto auto-reproducirse a mismos. El enfoque pastoral de Francisco pone en discusión la forma de gobernar las Iglesias y la pregunta “¿Por qué no haces como el Papa?” pesa en todos los espacios a la hora de tomar decisiones.
En esta línea hay que leer los cambios establecidos en la Conferencia Episcopal Española que apuesta mayoritariamente por la Iglesia que testimonia Francisco y por un modelo de evangelización y de pastoral de propuesta. La primavera promete…Creemos en el Dios que madura en la historia, en nuestra historia…No todas las noticias son malas o peores. Los rollitos siempre podrán acompañarse de salsa agridulce o picante. Es lo de menos. Lo que cuenta, al fin y al cabo, es que estén rellenos de primavera.

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